{"product_id":"9781987018783","title":"La Defensa Nacional : Reflexiones pol�tico-estratEgicas de seguridad despuEs de la Segunda Guerra Mundial","description":"El militar es un jefe en estado puro. A no dudarlo, hay mucha fuciones sociales en que el mando desempe�a un papel importante: el ingeniero, el mEdico, el jefe de servicio, el administrador, dan �rdenes subalternos y se cercioran de su correcta ejecuci�n. Pero su principal actividad consiste en concebir, en cuidar, en redactar o en organizar, y las �rdenes que puedan impartir no son sino consecuencias de ella. Para mandante militar sucede a la inversa: mandar es la esencia misma de sus funciones. Cuando, por ejemplo, act�a como educador, no est� preparando a aquellos a quienes instruye para una acci�n que luego han de dirigir otros, como sucede con un profesor. Forma a los hombres a quienes mandar El mismo, o que van a servir a �rdenes de un individuo con grado semejante a El. En verdad, el maestro no hace hacer las cosas: apenas ense�a a hacerlas. Hasta cuando organiza \"trabajos pr�cticos\", nunca persigue el rendimiento, sino la formaci�n. El militar, por el contrario, hace ejecutar. De la guerra, considerada en conjunto, dec�a Napole�n que es �un arte sencillo, y todo ejecuci�n\". Ejefe militar manda por su esencia, el pol�tico manda por accidente. No es que no guste de hacerlo: por el contrario piensa constantemente en \"el poder\", pero esa ambici�n, profunda y general, no se ve satisfecha sino pocas veces. Si logra serlo, es un Exito siempre precario. El jefe pol�tico no ejerce un verdadero mando. Mientras que �seg�n f�rmula� la principal fuerza de los ejErcitos es la disciplina, la indisciplina es el rasgo m�s constante de la vida pol�tica. Los ministros son aliados o colaboradores del presidente del consejo, no son sus subordinados. Los puestos de mando son mucho menos numerosos que los que los ambicionan, de modo que la emulaci�n es constante, y muchas veces feroz. DespuEs de haber combatido para conseguir el poder, el pol�tico a�n tiene que combatir para conservarlo. En la pol�tica, como en los negocios, la decisi�n que se desea provocar se obtiene en dos tiempos: en el primero se trata de seducir o de convencer, y se hace lo posible por crear en el interlocutor las ideas o los sentimientos favorables. En el segundo (que la sicolog�a te�rica tiende a omitir o a subestimar.) se trata de obtener del otro que pase a la acci�n. El militar manda a sus hombres, pero a El tambiEn lo mandan: el funcionario est� encuadrado tambiEn. Uno y otro est�n presos en un orden que los sostiene y que a veces los obliga a ejecutar tal o cual acci�n en tal o cual momento por el contrario, el pol�tico a menudo tiene que decidirse a actuar cuan nada en absoluto lo obliga a ello. Antes de convencer a los dem�s tiene que ponerse en camino, y para ello tiene que ponerse en marcha a s� mismo\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003cul\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eAuthor: \u003c\/b\u003eJulio Cervantes\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003ePublisher: \u003c\/b\u003eEdiciones LAVP\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003ePublication Date: \u003c\/b\u003eDec 30, 2018\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eNumber of Pages: \u003c\/b\u003e448 pages\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eLanguage: \u003c\/b\u003eEnglish\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eBinding: \u003c\/b\u003eMisc. Supplies\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eISBN-10: \u003c\/b\u003e1987018788\u003c\/li\u003e\n\u003cli\u003e| \u003cb\u003eISBN-13: \u003c\/b\u003e9781987018783\u003c\/li\u003e\n\u003c\/ul\u003e","brand":"Ediciones LAVP","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":46702751121713,"sku":"9781987018783","price":37.48,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0798\/8215\/8385\/files\/9781987018783.jpg?v=1691257830","url":"https:\/\/www.recomparo.com\/es\/products\/9781987018783","provider":"ReComparo.com","version":"1.0","type":"link"}